Contratar un sitio web o sistema es una decisión que va a acompañar al negocio durante años. Aun así, la mayoría de las empresas cierra el proyecto sabiendo poco más allá del precio final y el plazo de entrega prometido.

El problema no es falta de cuidado. Es que nadie enseña qué preguntas hacer. Este checklist reúne las 8 que más evitan dolores de cabeza después.

Por qué preguntar antes evita dolores de cabeza después

La mayoría de los conflictos entre cliente y desarrollador no nace de mala fe. Nace de expectativas no alineadas: el cliente asumió una cosa, el desarrollador entregó otra, y ninguno de los dos estaba equivocado sobre lo que "creía" que se había acordado.

Preguntar antes cuesta cinco minutos de conversación. Descubrirlo después cuesta retrabajo, presupuesto extra y, a veces, el proyecto entero.

Las 8 preguntas que vale la pena hacer

01

¿El sitio se hará desde cero o sobre una plantilla lista?

Las plantillas aceleran la entrega, pero limitan la personalización y, a veces, el rendimiento. Ninguna respuesta está mal, pero necesitas saber cuál estás contratando.

02

¿Quién se queda con el dominio y el hosting?

Lo ideal es que queden a tu nombre, o que quede claro quién paga y quién administra en caso de que el desarrollador se encargue de eso por vos.

03

¿El código fuente es mío?

Necesitas poder cambiar de desarrollador en el futuro sin perder lo que ya se construyó. Si la respuesta es vaga acá, desconfía.

04

¿Cuál es el plazo real, por etapa?

"Depende" es verdad, pero no es respuesta. Pide un rango de días por etapa, aunque sea aproximado.

05

¿Qué está incluido en el precio, exactamente?

Cuántas páginas, cuántas revisiones, qué integraciones. Un precio sin alcance definido es el origen de la mayoría de los malentendidos.

06

¿Cómo funciona el soporte después de la entrega?

¿El sitio va a quedar solo después de publicado, o existe algún tipo de mantenimiento disponible? ¿A qué costo?

07

¿Cómo se hace el pago?

Al contado, en cuotas, por etapa. Saber esto de antemano evita sorpresas en medio del proyecto.

08

¿Puedo ver proyectos anteriores reales?

No hace falta una lista enorme. Uno o dos proyectos reales, que puedas visitar de verdad, ya dicen mucho sobre el estándar de trabajo.

Señales de alerta en las respuestas

No se trata de desconfiar de todo el mundo. Se trata de prestar atención a cómo llegan las respuestas:

  • Respuestas vagas ante preguntas directas, especialmente sobre código y dominio
  • Apuro por cerrar antes de aclarar el alcance
  • Incomodidad visible cuando preguntas sobre plazo o precio con detalle
  • Ningún proyecto real para mostrar, incluso cuando se lo pides con educación

Consejo práctico: manda estas 8 preguntas por escrito, aunque la conversación ya haya sido por teléfono o WhatsApp. Tener la respuesta registrada protege a las dos partes, no solo al cliente.

Preguntas frecuentes

¿Tengo que preguntar todo esto incluso para un proyecto pequeño?

Las preguntas esenciales (código, dominio, plazo y qué está incluido) valen para cualquier tamaño de proyecto. Cuanto mayor la inversión, más detallada debería ser la conversación.

¿Es de mala educación preguntar sobre precio y plazo con detalle?

No. Un profesional serio espera estas preguntas y las responde sin rodeos. La incomodidad ante preguntas directas es, en sí misma, una señal de alerta.